La reforma de las 40 horas exige revisar cómo se organiza, registra y paga el trabajo. Para Recursos Humanos, prepararse significa conocer las jornadas reales, ajustar la cobertura de los turnos y coordinar la información con nómina.
La reducción ya fue aprobada y publicada. El reto para las empresas es convertir el calendario legal en decisiones operativas que respeten los derechos del personal y permitan mantener la continuidad del negocio.
¿Cuándo se aplicará la jornada de 40 horas?
El decreto publicado en el Diario Oficial de la Federación el 1 de mayo de 2026 establece una reducción gradual de la jornada máxima semanal:
| Año | Jornada máxima semanal |
|---|---|
| 2026 | 48 horas |
| 2027 | 46 horas |
| 2028 | 44 horas |
| 2029 | 42 horas |
| 2030 | 40 horas |
Cada reducción aplica desde el 1 de enero del año correspondiente, sin disminuir sueldos, salarios ni prestaciones.
La primera prioridad de RH es preparar el escenario de 2027 y establecer un proceso que permita revisar los horarios en los años siguientes.
Puedes consultar el decreto de reducción de la jornada laboral en el DOF.
1. Identifica cuánto tiempo trabaja realmente tu personal
El horario del contrato no siempre refleja la operación. Hay personas que llegan antes para preparar su área, permanecen después del cierre o prolongan su turno para terminar pendientes.
Como diagnóstico, analiza varias semanas representativas y compara horarios programados, entradas y salidas, descansos, incidencias y tiempo adicional trabajado.
Busca patrones: ¿qué puestos prolongan su jornada?, ¿en qué días ocurre?, ¿qué tareas lo provocan?, ¿coincide lo registrado con lo enviado a nómina?
Un registro confiable ayuda a responder estas preguntas. También necesita un procedimiento para corregir omisiones: quién solicita el ajuste, quién lo valida y cómo se conserva la evidencia.
2. Reorganiza los turnos según la demanda
Reducir el horario sin revisar las tareas puede generar sobrecarga o volver recurrentes las horas extra.
RH y operaciones deberían identificar las franjas de mayor actividad, los puestos que requieren cobertura continua y los relevos necesarios.
Por ejemplo, diez personas que trabajan 48 horas semanales reúnen 480 horas ordinarias. Con jornadas de 46 horas, dispondrían de 460: una diferencia de 20 horas por semana.
Este cálculo sirve para comparar alternativas: escalonar entradas, mejorar relevos, eliminar tareas duplicadas, automatizar actividades administrativas o reforzar puestos específicos.
Antes de extender un nuevo esquema, conviene probarlo en un área y revisar sus efectos sobre el servicio, la carga de trabajo y las incidencias.
3. Revisa el tiempo extraordinario
La transición también modifica el límite semanal del trabajo extraordinario previsto en el artículo 66:
| Año | Límite semanal durante la transición |
|---|---|
| 2026 | 9 horas |
| 2027 | 9 horas |
| 2028 | 10 horas |
| 2029 | 11 horas |
| 2030 | 12 horas |
Los artículos 66 y 68 regulan los pagos dobles y triples y las restricciones aplicables. Pagar una tarifa mayor no elimina los límites legales.
Un flujo interno de autorización debería registrar motivo, fecha, duración estimada y responsable. Después, RH necesita contrastar lo autorizado con el tiempo efectivamente trabajado.
Si la misma área solicita prolongaciones todas las semanas, revisa la causa: puede existir un problema de cobertura, distribución de tareas o capacidad operativa.
4. Prepara el registro electrónico de jornada
La reforma incorporó el registro electrónico del inicio y finalización de la jornada. Su ámbito y excepciones deben atender las disposiciones generales de la STPS, previstas para entrar en vigor en enero de 2027.
Al evaluar una herramienta, comprueba si permite recuperar registros por persona y periodo, documentar correcciones y controlar quién puede modificar información.
Una marca de tiempo del servidor ayuda a mantener consistencia, pero no garantiza por sí sola el cumplimiento laboral.
5. Actualiza documentos y comunica los cambios
Elabora un inventario de contratos, reglamento interior, políticas de asistencia, esquemas de turnos y procedimientos de horas extra.
Define qué necesita actualizarse, quién participa y qué acuerdos o formalidades corresponden. Un expediente digital facilita organizar versiones y acuses, pero no sustituye los procedimientos aplicables.
La comunicación al personal debe explicar horarios, descansos, fecha de aplicación, registro de incidencias y canales para resolver dudas.
6. Concilia asistencia e incidencias antes de nómina
Antes de cada cierre, compara horarios, registros, permisos, ausencias y tiempo extraordinario.
Establece responsables, fechas de corte y un procedimiento para resolver diferencias. Si utilizas una exportación, prueba que los identificadores, periodos y conceptos lleguen correctamente al sistema de nómina.
La calidad del proceso depende tanto de los datos como de su revisión.
Cómo evaluar Vinkora para esta transición
Utiliza un caso real para valorar cómo Vinkora puede apoyar a tu equipo: configurar un turno, registrar una incidencia, revisar su autorización y recuperar la información del periodo.
Esta prueba permite identificar qué funciones responden a tu operación y qué ajustes necesitas antes de implementar el nuevo esquema.
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Referencias
- Diario Oficial de la Federación. Decreto de reducción de la jornada laboral, publicado el 1 de mayo de 2026.
- Cámara de Diputados. Ley Federal del Trabajo.
- Secretaría del Trabajo y Previsión Social. Preguntas frecuentes sobre la jornada de 40 horas.
